El segundo componente, el café, también tiene sus propios beneficios. Se ha demostrado que la cafeína, una sustancia química natural en el café, mejora la función cognitiva y el estado de alerta. Esto puede ser especialmente útil para aquellos que necesitan mantenerse despiertos y enfocados durante largos períodos de tiempo. Además, el café también contiene antioxidantes y puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades como la diabetes tipo 2 y la enfermedad de Parkinson.